Estas
naranjas y mandarinas son diferentes de las que puedas comprar en la
tienda porque son naranjas recogidas y seleccionadas directamente del
árbol, solo cuando están maduras, sin aplicarles tratamiento químico
alguno de comercialización, para que las consumas frescas, naturales y con
todo su sabor, y sobre todo podemos garantizarte por su frescura que son
naranjas de Corbera, 100% valencianas cultivadas por nosotros mismos en
pequeñas parcelas y que puedes tener en tu casa en 24 horas.
Autenticas naranjas de Valencia, naturales al 100%.
Naranjas directas del naranjo a tu casa, porque nosotros somos
agricultores.
Naranjas que tratamos y elaboramos artesanalmente.
Naranjas directas del agricultor a
tu casa en solo 24 horas.
Prueba las naranjas como si
tuvieras el huerto en casa.
Prueba estas naranjas no te arrepentirás.
Naranjas maduradas en el árbol, hasta su
recolección.
Sin tratamientos de maduración ni cámaras
frigoríficas.
Sin productos químicos para embellecerlas o conservarlas.
Estas naranjas son estupendas para prevenir resfriados, para preparar
recetas de cocina por no tener productos químicos en la piel, su zumo es
especial por haber madurado en el árbol y tienen muchísimas propiedades,
revise nuestra pagina: "La naranja"
Una naranja (150 g) Calorías: 70
(Calorías procedentes de materia grasa:
0),Grasa: 0 g, Colesterol: 0 mg, Sodio: 0 mg, Carbohidratos: 21 g, Fibra:
7 g Azúcares:14g, Proteínas: 1 g
Propiedades:
Rica en vitamina A, B1, B2, y C, también rica en sales minerales
como el potasio, calcio y fósforo. Tiene propiedades diuréticas,
antirraquíticas y posee propiedades preventivas y curativas.
En las naranjas maduras la mayor parte del ácido ha sido
transformado en azúcar de fácil digestión, la naranja madura es mucho mas
nutritivas.
Esta fruta estimula el sistema nervioso, eficaz contra las
convulsiones nerviosas, jaquecas, calambres, insomnio y depresiones deben
tomarse al menos dos vasos grandes por día.
Las naranjas frescas son bajas en calorías y una buena fuente de
fibra, potasio y calcio. Laxantes por su celulosa y desinfectantes del intestino
por su ácido cítrico, de ahí su insustituible utilidad en las enfermedades
febriles de origen intestinal.
Empezar el desayuno con un buen zumo de naranja es siempre bueno
y casi imprescindible cuando llega el otoño y la bajada de las
temperaturas. Porque más vale prevenir que curar. Si a pesar de ello cae
enfermo, puede ponerle remedio preparando una bebida con zumo naranja,
miel, un poco de alcohol -como por ejemplo el ron- y agua hirviendo. Y
para ponerte las pilas del todo mezcla el zumo de dos naranjas y una
granada, además de la vitamina C aportarás Hierro a tu dieta y notarás que
tu estado anímico mejora.